El cuarto de máquinas es la habitación de la que nadie se acuerda. Se mete ahí el compresor, la aspiración y a veces el autoclave, se cierra la puerta y se olvida el asunto. Pero por esa sala pasa todo el aire que respiran tus pacientes y todo el que sale de sus bocas.
Dos circuitos que se cruzan
En un gabinete dental hay dos corrientes de aire con sentidos opuestos:
- El compresor toma aire de la sala, lo comprime y lo envía a la turbina y la jeringa. Ese aire acaba dentro de la boca del paciente.
- La aspiración recoge saliva, sangre y aerosoles del tratamiento, y expulsa el aire por el escape del motor. Ese aire vuelve a la sala.
Si ambos equipos comparten cuarto y ese cuarto no tiene ventilación independiente, el aire que expulsa la aspiración es parte del aire que aspira el compresor. El circuito se cierra sobre sí mismo.
A eso se le llama contaminación cruzada, y es el motivo por el que ambos equipos llevan filtración.

Qué es realmente un filtro HEPA
HEPA no es una marca ni un adjetivo comercial: es una clasificación normalizada según la norma EN 1822-1. Las clases van de H13 a H14, y la diferencia entre ellas no es pequeña.
| Clase | Retención mínima | Deja pasar |
|---|---|---|
| H13 | 99,95 % | 5 de cada 10.000 partículas |
| H14 | 99,995 % | 5 de cada 100.000 partículas |
Un H14 deja pasar diez veces menos que un H13. Y el dato se mide en el tamaño de partícula más difícil de retener, en torno a 0,3 µm, que es justo el rango de los aerosoles dentales.
El dato que importa: los virus son más pequeños
Aquí surge la duda razonable: si un virus mide 25 nanómetros, ¿cómo lo retiene un filtro pensado para partículas de 300?
Porque un filtro HEPA no funciona como un colador. Las partículas muy pequeñas no viajan en línea recta: se mueven erráticamente por movimiento browniano y acaban chocando contra las fibras del filtro. Por eso la eficacia vuelve a subir por debajo de 0,3 µm.
No es teoría. La Università di Camerino ensayó los filtros de salida de aire de Dürr Dental con el virus PhiX174, de 25-30 nm, y confirmó una retención superior al 99,99 %. Con la bacteria Staphylococcus aureus, superior al 99,999 %.
En la aspiración: el aire que vuelve a la sala
El escape de la aspiración es el punto que más se descuida. El aire que sale de ese motor ha estado en contacto directo con todo lo aspirado del campo operatorio.
Hay tres situaciones en las que el filtro de salida deja de ser opcional:
- La aspiración está en el área clínica o en un cuarto contiguo sin extracción al exterior
- Se hace cirugía o se trata a pacientes inmunodeprimidos
- El protocolo de la clínica exige control documentado del aire, como en centros certificados en UNE 179001
El filtro de Dürr Dental para esta función es el 0705-991-05, de clase HEPA H14. Se sustituye cada uno o dos años.
Ojo con la compatibilidad: las unidades VS 300 S y VSA 300 S usan una referencia distinta, el 7119100010. No son intercambiables.
En el compresor: el aire que entra en la boca

El compresor plantea el problema inverso. No devuelve aire sucio a la sala: toma aire de la sala y lo lleva a la boca del paciente a través de la turbina y la jeringa.
Si ese aire viene del mismo cuarto donde descarga la aspiración, el recorrido se completa.
Por eso los compresores Dürr Dental se pueden equipar con dos niveles de filtración:
- Kit estándar — filtros de aspiración, filtro fino y filtro coalescente. Cubre el mantenimiento habitual.
- Kit antivirus y bacterias — añade una etapa de filtración biológica del aire que llega al paciente.

Cada modelo lleva el suyo y no son intercambiables:
- Silver Airline Primo — ref. 5150100015 / 5150100016
- Silver Airline Duo — ref. 5250-980-60 / 5250-980-61
- Silver Airline Trio — ref. 5350-980-60 / 5350-980-61
- Silver Airline Duo Tandem — ref. 5450-980-60 / 5450-980-61
Y otro dato que conviene conocer: la norma ISO 22052 especifica la calidad exigible al aire comprimido de uso dental. Los compresores Dürr la cumplen utilizando el filtro de bacterias, no sin él.
Una vez al año, y no es negociable
El propio fabricante lo marca con claridad: cambio de filtro una vez al año en los compresores. En el filtro de salida de la aspiración, cada uno o dos años.
Un filtro saturado no es un filtro a medio rendimiento: es un filtro que ha dejado de filtrar y que además resta caudal al equipo. El efecto se nota antes en el gabinete más alejado del motor, y suele confundirse con una avería.
Conviene anotar la fecha de sustitución en la tarjeta de mantenimiento del equipo. Si no la tienes, te la damos nosotros.

Tres cosas del cuarto de máquinas que revisamos siempre
Cuando entramos en una instalación que viene de otro instalador, estas tres aparecen una y otra vez:
- El escape de la aspiración descarga dentro del cuarto, sin conducción al exterior ni filtro. Es lo más frecuente.
- El cuarto no tiene renovación de aire. Además del problema higiénico, el compresor se calienta y acorta su vida.
- El desagüe de la aspiración no tiene pendiente suficiente. Genera depósitos, malos olores y pérdida de caudal.
Cómo saber si tu instalación lo necesita
No hace falta cambiar nada para averiguarlo. Estas preguntas lo resuelven:
- ¿El escape de tu aspiración sale al exterior o descarga en el cuarto?
- ¿Ese cuarto tiene ventilación propia?
- ¿Sabes cuándo se cambiaron los filtros del compresor por última vez?
Si alguna respuesta es «no lo sé», merece una revisión. La hacemos junto con el mantenimiento anual, sin coste adicional si coincide con una visita programada.
Solicitar revisión 922 971 780 · Tenerife 928 091 440 · Gran Canaria
Datos de filtración facilitados por Dürr Dental. Ensayos de eficacia realizados por la Università di Camerino. Clasificación HEPA según EN 1822-1:2019-10 e ISO 29463-1:2017.